El mejor equipo del mundo

Simplemente:

No sé si son favoritos al título, pero desde luego, sería extremadamente reconfortante.

Por aquello de creer que en la vida, a veces, los buenos también ganan.

Y de postre, atención a la absoluta genialidad de Ginóbili. En este pase se vislumbra el verdadero talento del genio:

Ver donde nadie más ve.

Crear donde todo parece agotado.

Añadir una nueva perspectiva.

 

A mitad de camino

Llueve torrencialmente sobre Topanga Canyon y la riada arrastra la casa de Bob Hite. La corriente no solo se lleva por delante la reserva espiritual de Canned Heat, sino también las últimas señales  que nos habrían permitido identificar el bosque que se extendía detrás, donde un día de 1970 apareció, con una bolsa de barbitúricos como única compañía, el cadáver de Alan Wilson, Blind Owl que gimió solitario su ultimo aullido –the last howl of the Blind Owl-, inmerso en su amor por el blues, empapado en alcohol, prisionero de su propia melancolía. Sigue leyendo